
De noche, como sombra de Peter Pan subí hasta tu ventana.
Blanco sobre negro mi figura en tu pared, baila, se tambalea en el circo nocturno mientras alrededor la ciudad duerme bajo los tejados.
Hay fiesta en las alturas, aire, equilibrios, hasta llegar a tu alcoba. Peligros y aventuras de niño grande que se escapó para verte.
Era de noche silente la entrada: fuera el mundo y el riesgo, dentro la calma y la penumbra. Era de noche tu respiración pausada y ajena, fuera el resuello, el sudor frío del riesgo.
Que era de noche la noche, mientras te veía soñar ajena y extraña a todo. Que era de noche la noche, cuando ansiaba susurrarte “llévame contigo”.
De noche, como sombra de Peter Pan atravesé el mundo para llegar a tu ventana… pero tú viajabas lejos, soñando nuevos caminos: ¡Cómo iba Peter Pan a despertar a Wendy!
















