Sonrisas abiertas como preguntas en el aire que surgen y revolotean a mi alrededor.
Voces que pintan dudas sobre la pizarra, mientras el maestro impaciente observa en el rincón.
Mi escuela cruje, cambia y se transforma llena de colores, figuras, libros y tablas de multiplicar.
Yo la miro: saludo al caminar recogidas con gomas de colores las coletas, mojadas camisetas de partidos reñidos, empujones entre las filas al entrar. Con cuidado al contestar, al presentar, al regañar y al motivar o acompañar... como si fuera un sueño que desaparece al despertar.
Mi escuela cruje, cambia y se transforma, llena de colores, figuras y tablas de multiplicar.
Sonrisas abiertas que devuelvo como en un espejo. Voces que emito a las aulas pintando dudas sobre mentes y ojos que me escrutan, mientras los alumnos impacientes se revuelven en sus sillas.
Mi escuela cruje, cambia y se tranforma, llena de colores, figuras y tablas de multiplicar.





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